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22/05/2020 Javier Zbikoski

Trabajar desde la raíz para lograr cambios sólidos

Trabajar desde la raíz para lograr cambios sólidos

Estos momentos de incertidumbre nos pueden generar presión e impulsarnos a tomar decisiones de manera rápida, pero es importante que nos tomemos el tiempo de trabajar en profundidad con todo nuestro equipo de trabajo en cada fase, para que los cambios se den en un terreno apropiado, desde el común acuerdo y puedan desarrollarse con solidez.

 

La filosofía organizacional japonesa ha estado presente en diferentes facetas de mi carrera como empresario y hoy quisiera destacar uno de sus principios: el Nemawashi, una técnica útil para lograr consenso en la toma de decisiones cruciales.

 

Este principio viene de la cultura agrícola y su significado más literal es “remover la raíz” con el objetivo de poder trasplantar un árbol de manera correcta. Llevado al mundo organizacional es una técnica que busca construir el consenso para tomar una decisión gracias a que se ha conocido a fondo y previamente la opinión de cada una de las personas involucradas.

 

Supongamos que tenemos que comunicarle a nuestro equipo de trabajo las medidas para reducir los costos de producción de manera drástica. Un camino posible, y quizá uno de los más usados en la cultura de trabajo occidental, sería desarrollar una exposición formal del tema y convocar a una reunión final para comunicar los por qué y cómo se trabajará este objetivo.

 

Desde el Nemawashi el proceso sería distinto. Se hablaría con cada una de las personas involucradas mediante conversaciones privadas en las que se buscaría:

 

  • Conocer qué piensan de esta medida y percibir la reacción que les genera.
  • Analizar con cada uno, según su contexto y rol, cuál es la consecuencia de aplicarla.
  • Despejar las dudas e impresiones negativas sobre esta medida.
  • Generar un espacio en el que puedan haber ideas y propuestas individuales.
  • Construir preacuerdos necesarios sobre los aspectos críticos de la decisión.

 

Después de analizar estos aspectos sí podría organizarse una reunión más institucional para formalizar la estrategia con la cual se va a reducir los costos de operación: decisión, que para esa instancia, ya habrá sido consensuada y tomada con la participación de todos.

 

La interpretación común es creer que esta estrategia implica mucho tiempo y un desgaste en analizar con cada persona la decisión a tomar. Pero, una de las ganancias del Nemawashi es que el tiempo invertido en la fase inicial de una decisión se recupera gracias a la rapidez y la disposición con la que se implementan las acciones. Otras ventajas de ejercer esta práctica organizacional tienen que ver con que:

 

  • El equipo de trabajo está enterado de la toma de decisiones desde el momento “cero” y tiene mejor disposición a la hora de llevar a cabo la estrategia elegida.
  • En este proceso se ha reforzado el sentido de pertenencia, compañerismo e identidad empresarial lo que hace que todos estén enfocados en solucionar los inconvenientes que surjan al ahora de llevar a cabo una planificación.
  • Se ha tenido el tiempo para conocer el equipo de trabajo, saber quiénes son los líderes y aliados, y también quiénes necesitan despejar dudas (De esta forma no afectarán más adelante la planificación a seguir)

 

Por supuesto, esto implica un cambio en el paradigma de la comunicación interna y supone revisar los valores que rigen las relaciones interpersonales en nuestro entorno de trabajo. Hay que tener presente que la cultura japonesa tiene otra escala de valores para el individuo y la construcción colectiva en la que el respeto, la honestidad, la honorabilidad, la armonía y la cooperación juegan un rol fundamental.

 

En este sentido la comunicación para practicar el Nemawashi tiene un objetivo más trascendental que el hecho de convencer o llegar a un acuerdo con nuestro equipo de trabajo. El objetivo es más altruista y es el de generar un ambiente de trabajo más horizontal y circular en el que cada persona se sienta importante y parte de las decisiones.

 

Desde esta perspectiva las reuniones individuales se dan para que todos en el equipo de trabajo estén en el mismo nivel de información y comprensión ante un tema y puedan opinar y aportar a la construcción de la decisión final sin correr con desventaja frente a otros miembros del equipo.

 

Este principio, no es aplicable sólo en momento críticos como los que pasamos hoy, es útil para cualquiera estadío en el que se encuentre la empresa o proyecto, porque genera una cultura de trabajo armónica que hace que haya mayor motivación para trabajar en conjunto, generar ideas creativas y enfrentar los cambios necesarios para crecer como empresa u organización.

Estos momentos de incertidumbre nos pueden generar presión e impulsarnos a tomar decisiones de manera rápida, pero es importante que nos tomemos el tiempo de trabajar en profundidad con todo nuestro equipo de trabajo en cada fase, para que los cambios se den en un terreno apropiado, desde el común acuerdo y puedan desarrollarse con solidez.

 

La filosofía organizacional japonesa ha estado presente en diferentes facetas de mi carrera como empresario y hoy quisiera destacar uno de sus principios: el Nemawashi, una técnica útil para lograr consenso en la toma de decisiones cruciales.

 

Este principio viene de la cultura agrícola y su significado más literal es “remover la raíz” con el objetivo de poder trasplantar un árbol de manera correcta. Llevado al mundo organizacional es una técnica que busca construir el consenso para tomar una decisión gracias a que se ha conocido a fondo y previamente la opinión de cada una de las personas involucradas.

 

Supongamos que tenemos que comunicarle a nuestro equipo de trabajo las medidas para reducir los costos de producción de manera drástica. Un camino posible, y quizá uno de los más usados en la cultura de trabajo occidental, sería desarrollar una exposición formal del tema y convocar a una reunión final para comunicar los por qué y cómo se trabajará este objetivo.

 

Desde el Nemawashi el proceso sería distinto. Se hablaría con cada una de las personas involucradas mediante conversaciones privadas en las que se buscaría:

 

  • Conocer qué piensan de esta medida y percibir la reacción que les genera.
  • Analizar con cada uno, según su contexto y rol, cuál es la consecuencia de aplicarla.
  • Despejar las dudas e impresiones negativas sobre esta medida.
  • Generar un espacio en el que puedan haber ideas y propuestas individuales.
  • Construir preacuerdos necesarios sobre los aspectos críticos de la decisión.

 

Después de analizar estos aspectos sí podría organizarse una reunión más institucional para formalizar la estrategia con la cual se va a reducir los costos de operación: decisión, que para esa instancia, ya habrá sido consensuada y tomada con la participación de todos.

 

La interpretación común es creer que esta estrategia implica mucho tiempo y un desgaste en analizar con cada persona la decisión a tomar. Pero, una de las ganancias del Nemawashi es que el tiempo invertido en la fase inicial de una decisión se recupera gracias a la rapidez y la disposición con la que se implementan las acciones. Otras ventajas de ejercer esta práctica organizacional tienen que ver con que:

 

  • El equipo de trabajo está enterado de la toma de decisiones desde el momento “cero” y tiene mejor disposición a la hora de llevar a cabo la estrategia elegida.
  • En este proceso se ha reforzado el sentido de pertenencia, compañerismo e identidad empresarial lo que hace que todos estén enfocados en solucionar los inconvenientes que surjan al ahora de llevar a cabo una planificación.
  • Se ha tenido el tiempo para conocer el equipo de trabajo, saber quiénes son los líderes y aliados, y también quiénes necesitan despejar dudas (De esta forma no afectarán más adelante la planificación a seguir)

 

Por supuesto, esto implica un cambio en el paradigma de la comunicación interna y supone revisar los valores que rigen las relaciones interpersonales en nuestro entorno de trabajo. Ha